EE. UU. impulsa contactos con Irán desde Pakistán mientras Israel intensifica su postura en Líbano.
Estados Unidos busca reactivar el diálogo con Irán mediante una nueva vía diplomática en Pakistán, en un contexto marcado por la escalada militar en Oriente Medio. La Casa Blanca confirmó el envío de una delegación encabezada por el enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner, quienes tienen previsto participar en conversaciones orientadas a frenar el conflicto.
En paralelo, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, llegó a Islamabad para mantener encuentros con autoridades paquistaníes. Sin embargo, desde Teherán se ha matizado que no existe, por ahora, una reunión formal programada con representantes estadounidenses, y que la visita se centra en consultas regionales.
Mientras se abren estos canales diplomáticos, Israel mantiene una postura firme en el frente norte. El primer ministro, Benjamín Netanyahu, aseguró que su país conserva plena capacidad operativa en Líbano y reiteró la continuidad de sus acciones militares frente a lo que considera amenazas de Hezbolá.
En ese marco, el Ejército israelí ordenó la evacuación de la localidad de Deir Amas, en el sur del Líbano, ante la inminencia de operaciones selectivas. La medida se produce pese a la extensión reciente de una tregua temporal promovida por Washington, lo que refleja la fragilidad del alto el fuego.
Las autoridades israelíes informaron además de la muerte de varios presuntos integrantes de Hezbolá en ataques recientes, elevando el balance total de víctimas en territorio libanés a miles desde el inicio de las hostilidades.
A nivel estratégico, el estrecho de Ormuz continúa bloqueado, lo que ha motivado un despliegue militar sin precedentes recientes por parte de Estados Unidos. Tres portaaviones operan actualmente en la zona, en lo que representa la mayor presencia naval estadounidense en la región desde principios de los años 2000.
En caso de alcanzarse un acuerdo, uno de los principales desafíos será la reapertura segura de esta vía marítima clave para el comercio energético global, un proceso que implicaría complejas operaciones de desminado.
El escenario actual combina intentos diplomáticos con una elevada tensión militar, evidenciando la dificultad de avanzar hacia una solución estable en un conflicto con múltiples frentes abiertos.



