Diversos partidos minoritarios han expresado su inconformidad por no haber sido incluidos en las mesas de diálogo impulsadas por el Gobierno para abordar la crisis económica derivada del contexto internacional.
La iniciativa, promovida por el presidente Luis Abinader, ha reunido hasta el momento a representantes del empresariado, líderes religiosos y figuras políticas de alto perfil, incluidos expresidentes. Sin embargo, agrupaciones como el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), Opción Democrática y el Frente Amplio aseguran no haber sido convocadas.
Dirigentes de estas organizaciones consideran que su exclusión responde a una falta de interés en escuchar posturas críticas. José Horacio Rodríguez, líder de Opción Democrática, sostuvo que el proceso carece de apertura real y que las decisiones parecen estar previamente definidas.
En la misma línea, María Teresa Cabrera, del Frente Amplio, cuestionó la voluntad del oficialismo de incorporar propuestas que difieran de su enfoque actual. Otros representantes, como Héctor Guzmán del PRD, advirtieron que el diálogo podría convertirse en un ejercicio simbólico sin resultados concretos, lo que genera desconfianza en amplios sectores.
A pesar de estas críticas, los partidos consultados coinciden en que estarían dispuestos a participar si son invitados, al considerar que la situación económica requiere consensos amplios.
Entre las propuestas que plantearían, destacan medidas fiscales orientadas a aliviar la carga sobre los ciudadanos, como la actualización de los tramos del impuesto sobre la renta en función de la inflación, la revisión de incentivos fiscales a sectores de alta rentabilidad y la reducción temporal de impuestos en bienes esenciales.
Asimismo, sugieren fortalecer los ingresos del Estado mediante la renegociación de contratos en sectores estratégicos y optimizar el gasto público, reduciendo partidas consideradas no prioritarias.
Otros planteamientos incluyen impulsar la transición hacia energías renovables, ampliar oportunidades para la juventud y fomentar políticas que mitiguen el impacto económico sobre los sectores más vulnerables.
Desde el Gobierno, autoridades han señalado que el proceso de diálogo continuará ampliándose en las próximas semanas, con la inclusión de nuevos actores políticos y sociales.
Mientras tanto, el debate sobre la representatividad y efectividad de estas conversaciones sigue abierto, en un contexto donde distintos sectores reclaman mayor participación en la toma de decisiones frente a la crisis.



