Juan Soto ha asumido sin objeciones su nuevo rol como primer bate de los New York Mets, una decisión táctica del mánager Carlos Mendoza para generar más tráfico ofensivo en una alineación afectada por bajas y falta de consistencia. El jardinero dominicano dejó claro que está dispuesto a adaptarse sin importar su posición en el orden.
“Le dije de inmediato que lo que él quiera”, explicó Soto. “Donde me ponga voy a estar. Cualquier cosa para ayudar al equipo, voy a estar abierto a eso”.
Antes de esta semana, Soto había bateado como primer bate solo en dos ocasiones en toda su carrera en Grandes Ligas, lo que hacía del ajuste una prueba importante tanto para él como para el equipo. En su primera oportunidad reciente en ese puesto, no logró conectar imparables, pero en el segundo intento respondió con impacto inmediato.
El miércoles por la noche, frente al lanzador derecho Michael Lorenzen de los Rockies, Soto abrió el juego con un batazo histórico para él: un jonrón de 435 pies hacia el jardín izquierdo-central. Fue su cuarto cuadrangular de la temporada y el primero en su carrera como bateador inicial.
“Es genial”, dijo Soto tras el juego. “Empezar el partido con un batazo así ayuda al equipo, le da energía a todos y permite que el lanzador trabaje con más tranquilidad desde el inicio”.

Aunque ese fue su único hit del encuentro, Soto también contribuyó con una carrera impulsada mediante un elevado de sacrificio, mostrando impacto incluso sin una gran noche ofensiva.
El resto de la ofensiva de los Mets respondió con fuerza. El equipo explotó con 10 carreras, distribuidas en varios innings: tres en el cuarto, cuatro en el sexto y dos en el noveno, en lo que terminó siendo una victoria contundente.
Jugadores como Brett Baty, Carson Benge, Marcus Semien y Francisco Álvarez fueron claves en la producción del tramo medio y bajo del lineup, combinándose para 15 hits totales del equipo, ocho carreras anotadas y cinco impulsadas. Semien destacó especialmente con el primer juego de cuatro hits de la temporada para los Mets. “Siempre es importante cuando la parte baja del lineup produce”, comentó Soto. “Eso le da espacio a los bateadores de arriba y hace todo más fácil para el equipo”.
El mánager Carlos Mendoza también celebró el rendimiento colectivo, resaltando la importancia de mantener la racha positiva. “Es importante seguir ganando series. Lo que queremos es mantener el ritmo, jugar sueltos y con confianza, sin tratar de hacer demasiado”, dijo. El encuentro también tuvo un breve susto cuando Soto pareció sentir molestias físicas, aunque posteriormente confirmó al cuerpo técnico que se encontraba en buenas condiciones y disponible para seguir jugando.
Los Mets buscarán completar la barrida en la serie este jueves, confiando en su joven lanzador Christian Scott para cerrar un ciclo positivo que refuerce su impulso en la temporada.



