El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, afirmó este jueves que los barcos que transiten por el estrecho de Ormuz deberán cooperar con las fuerzas navales iraníes, en medio de una creciente crisis marítima en la región del Golfo Pérsico.
Las declaraciones se producen luego de que organismos marítimos reportaran la presunta incautación de una embarcación anclada cerca del puerto de Fujairah, en Emiratos Árabes Unidos, por parte de “personal no autorizado”, que posteriormente habría dirigido el buque hacia aguas iraníes.
Durante una reunión del grupo BRICS en India, Araghchi aseguró que Irán considera el estrecho de Ormuz abierto al tránsito comercial, aunque bajo condiciones establecidas por Teherán.
“En nuestra opinión, el estrecho de Ormuz está abierto para todos los barcos comerciales, pero deben cooperar con nuestras fuerzas navales”, expresó el canciller iraní.
El estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo, ya que por allí circulaba cerca de una cuarta parte del suministro global de petróleo y gas transportado por mar antes del actual conflicto regional.
La tensión aumentó desde el inicio de la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel contra Irán, situación que derivó en restricciones iraníes sobre el tránsito marítimo y posteriormente en un bloqueo estadounidense sobre puertos iraníes.
Miles de embarcaciones permanecen afectadas por las restricciones en la zona, mientras los precios internacionales del petróleo y del transporte marítimo continúan registrando volatilidad.
Araghchi acusó a Estados Unidos de ser responsable de la crisis marítima y calificó de “ilegal” el bloqueo impuesto sobre Irán.
Además, el funcionario iraní pidió a los países miembros del BRICS condenar lo que definió como violaciones al derecho internacional por parte de Washington e Israel.
Mientras tanto, en la Organización de las Naciones Unidas, más de 110 países respaldan una resolución presentada por Bahréin y Estados Unidos que busca condenar las acciones iraníes en el estrecho de Ormuz.
La propuesta exige que Irán cese los ataques contra embarcaciones comerciales, retire minas marítimas y elimine cualquier cobro o restricción para el tránsito internacional.
Sin embargo, Rusia y China han mostrado reservas sobre la resolución, argumentando que el documento no critica las acciones militares iniciales de Estados Unidos e Israel contra Irán.
En paralelo, medios internacionales reportan que Irán habría alcanzado un acuerdo con China para permitir el paso de petroleros chinos por el estrecho bajo nuevas condiciones operativas y pagos limitados por tránsito marítimo.
La situación mantiene en alerta a los mercados energéticos y a la comunidad internacional ante el riesgo de una mayor escalada en una de las rutas comerciales más importantes del planeta.



