Ciudad del Vaticano. — El papa León XIV lanzó una fuerte advertencia sobre los riesgos del crecimiento acelerado de la inteligencia artificial (IA), señalando que esta tecnología podría aumentar la desigualdad social, debilitar la democracia y afectar la esencia humana si no se establecen límites éticos y legales claros.
Las declaraciones fueron presentadas en su primera encíclica titulada “Magnifica Humanitas” (“Magnífica Humanidad”), un documento en el que el pontífice compara el impacto de la inteligencia artificial con la revolución industrial del siglo XIX.
En el texto, León XIV cuestiona directamente el poder de las grandes compañías tecnológicas y sostiene que la IA no puede quedar únicamente en manos de intereses económicos o militares. El líder de la Iglesia Católica pidió una regulación internacional más estricta y una mayor participación de gobiernos, comunidades y ciudadanos en las decisiones sobre el desarrollo tecnológico.
“El progreso tecnológico no debe dominar a la humanidad”, expresó el pontífice durante la presentación oficial del documento en el Vaticano.
Preocupación por democracia y desigualdad
El papa alertó que la inteligencia artificial podría concentrar aún más el poder en pequeños grupos con acceso a datos, recursos económicos y control tecnológico, lo que pondría en riesgo la justicia social y la transparencia democrática. Asimismo, señaló que el uso masivo de algoritmos puede influir en el consumo, la información y hasta en los procesos electorales, afectando directamente la libertad de las personas.
León XIV también mostró preocupación por la dependencia excesiva de herramientas digitales y chatbots, indicando que esto podría reducir la creatividad humana, el pensamiento crítico y las relaciones personales.
Llamado a limitar el uso militar de la IA
Otro de los puntos centrales del documento es el rechazo al uso militar de la inteligencia artificial. El papa pidió que las decisiones relacionadas con armas y conflictos armados permanezcan bajo control humano y no sean delegadas completamente a máquinas automatizadas.
El pontífice insistió en que se necesitan acuerdos internacionales para evitar que la tecnología sea utilizada como instrumento de guerra o vigilancia masiva.
Defensa de la dignidad humana
La encíclica también critica corrientes tecnológicas como el transhumanismo, que promueve superar las limitaciones biológicas mediante tecnología avanzada. Según León XIV, las limitaciones humanas forman parte esencial de la dignidad y experiencia de vida.
Además, el papa denunció nuevas formas de explotación vinculadas a la inteligencia artificial, incluyendo el uso de datos personales, la extracción de minerales para equipos tecnológicos y la desigualdad en el acceso digital.
Finalmente, León XIV pidió construir un modelo tecnológico centrado en el bienestar colectivo y no únicamente en el beneficio económico.
“La tecnología debe servir al ser humano y al bien común”, concluyó el líder religioso.



