El presidente Luiz Inácio Lula da Silva anunció la eliminación del impuesto a la renta para trabajadores con ingresos de hasta 5.000 reales mensuales (unos 930 dólares), beneficiando a unos 25 millones de brasileños.
La ley, aprobada por unanimidad en el Congreso, amplía el actual límite exento de 3.036 a 5.000 reales y establece descuentos progresivos para quienes ganen entre 5.000 y 7.350 reales.
La medida entrará en vigor en 2026 y forma parte del plan del gobierno para fortalecer el poder de compra y reducir desigualdades. Para equilibrar la recaudación, se aplicará un impuesto mínimo del 10% a quienes perciban más de 50.000 reales mensuales o 600.000 anuales.

