Las nuevas autoridades enfrentan una severa escasez de medicamentos, mientras la justicia se prepara para dictar medidas de coerción contra los exdirectivos implicados en la «Operación Onco 14».
El Instituto Oncológico Regional del Cibao atraviesa uno de los momentos financieros más críticos de su historia. Un severo déficit económico y una alarmante escasez de insumos médicos son las consecuencias directas de un presunto esquema de corrupción desmantelado recientemente por las autoridades bajo la llamada «Operación Onco 14».
Un «hoyo económico» de ocho años
Durante más de ocho años, una estructura criminal de carácter familiar mantuvo el control absoluto del consejo directivo de la institución y del Patronato Cibaeño Contra el Cáncer. Este desfalco ha dejado al centro en un estado de vulnerabilidad extrema, ya que los implicados presuntamente se lucraron a expensas de los recursos destinados a salvar la vida de pacientes con cáncer en la región.
Las nuevas autoridades, que asumieron la gestión administrativa en octubre de 2025, aseguran estar haciendo «malabares» operativos para garantizar que los pacientes no pierdan sus tratamientos ni servicios médicos, a pesar de las arcas vacías.
Llamado a la justicia en medio de avances académicos
La actual directiva aprovechó el escenario de la segunda graduación de médicos especialistas del centro —realizada en coordinación con la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU)— para exigir justicia. Durante el evento, que entregó a la sociedad dos subespecialistas en Oncología Clínica y tres en Ginecología Oncológica, instaron al Ministerio Público a desmantelar cualquier ramificación restante de la red.
Asimismo, expresaron su total confianza en que los tribunales aplicarán sanciones ejemplares a los responsables de esta crisis institucional.
El futuro judicial de los implicados
Este próximo lunes, la Oficina de Atención Permanente tiene previsto dictar las medidas de coerción contra los cabecillas de esta presunta red. Los principales señalados que enfrentarán a la justicia son:
- Héctor Antonio Lora Cruceta: Expresidente del Patronato Cibaeño Contra el Cáncer.
- Luisa Yasiris Guzmán: Esposa de Lora Cruceta.
- Dilcia Isabel Vargas Sánchez: Exesposa de Lora, quien además fungió como vicepresidenta y auditora de la entidad médica.
La comunidad, los pacientes y el sector salud de la región se mantienen a la expectativa de esta decisión judicial, la cual podría marcar el primer paso hacia la recuperación y transparencia definitiva del Oncológico del Cibao.



