Comerciantes denuncian pérdidas económicas, medicamentos en riesgo y dificultades para dormir mientras esperan una solución de Edeeste.
Santo Domingo Este. Residentes de la calle Siete, en el sector Los Frailes II, denunciaron que llevan más de cuatro días afectados por un apagón parcial que ha provocado el cierre de negocios, pérdidas económicas y serias dificultades para la vida cotidiana de cientos de familias.
Los comunitarios aseguran que han reportado en múltiples ocasiones la avería a la Empresa Distribuidora de Electricidad del Este (Edeeste), pero hasta el momento no han recibido una solución definitiva. Según explican, la respuesta recurrente de la institución ha sido que una brigada será enviada al lugar, aunque el problema persiste desde principios de semana.
Entre los más afectados se encuentran los pequeños comerciantes. Juan Aybar, propietario de un colmado, afirmó que la falta de energía lo obligó a cerrar su establecimiento debido al deterioro de productos refrigerados y la imposibilidad de ofrecer mercancías básicas a sus clientes.
Además de las pérdidas económicas, los residentes advierten que la oscuridad en las calles incrementa la sensación de inseguridad y limita las actividades comerciales durante las horas de la tarde y la noche.
La situación también afecta a negocios de alimentos. Sari Castro, propietaria de un puesto de frituras, explicó que gran parte de los productos que no logra vender terminan dañándose por la falta de refrigeración, obligándola a cerrar antes de lo habitual.
En el sector, algunos establecimientos han recurrido al uso de plantas eléctricas para mantenerse operando. Sin embargo, comerciantes señalan que el costo del combustible representa una carga económica adicional difícil de sostener durante varios días consecutivos.
En una farmacia de la zona, empleados indicaron que han tenido que utilizar una planta eléctrica para preservar medicamentos y mantener el servicio a la comunidad. Aun así, parte de los insumos ha debido ser trasladada a otras sucursales debido a problemas con algunos equipos de refrigeración.
Las familias tampoco escapan a los efectos del apagón. Remy Tejeda, residente del sector, aseguró que las altas temperaturas han dificultado el descanso nocturno, especialmente para los hogares con niños pequeños.
Los comunitarios cuestionan la lentitud en la respuesta de la distribuidora eléctrica y sostienen que, mientras la avería continúa sin ser corregida, aumentan las pérdidas económicas y el deterioro de alimentos y medicamentos.
Durante una protesta realizada en la comunidad, representantes de Edeeste informaron que una brigada se encontraba asignada para atender el caso. Sin embargo, los residentes aseguran que esa misma promesa ha sido repetida durante varios días sin que hasta ahora se haya restablecido el servicio eléctrico.



