La República Dominicana experimentó un apagón general que afectó a diversas provincias, lo que llevó a las autoridades a tomar medidas inmediatas. En respuesta a la situación, el gobierno decidió desplegar a la Policía Nacional en diferentes puntos del país para mantener el orden y la seguridad pública.
El apagón generó preocupación entre los ciudadanos, quienes reportaron problemas en el suministro eléctrico y la falta de servicios básicos. Las autoridades instaron a la población a mantener la calma y a no caer en el pánico, mientras se trabajaba en la restauración del servicio.
El despliegue policial tiene como objetivo prevenir actos de vandalismo y garantizar la seguridad de la ciudadanía durante este periodo de crisis. La Policía Nacional está trabajando en coordinación con otras instituciones para abordar los incidentes que pudieran surgir como consecuencia del apagón.

