El alto el fuego en la guerra con Irán tambalea por desacuerdos sobre Líbano y el Estrecho de Ormuz.

Bombardeos israelíes en Líbano y el control iraní del paso petrolero generan dudas sobre la viabilidad del alto el fuego.

El frágil alto el fuego en la guerra entre Estados Unidos, Irán e Israel enfrenta serias tensiones tras nuevos ataques en Beirut y la incertidumbre sobre el control del estratégico Estrecho de Ormuz.

La tregua, anunciada recientemente tras semanas de enfrentamientos en la región, quedó en entredicho cuando Israel lanzó intensos bombardeos contra la capital libanesa. Según el Ministerio de Salud de Líbano, al menos 203 personas murieron y más de 1.000 resultaron heridas en ataques dirigidos contra posiciones del grupo armado Hezbollah.

El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu defendió las operaciones y aseguró que su país continuará atacando al grupo con “fuerza, precisión y determinación”. Israel sostiene que la tregua no incluye la guerra contra Hezbollah, aliado de Teherán. Sin embargo, autoridades iraníes consideran que los bombardeos violan el acuerdo. El presidente estadounidense Donald Trump también advirtió que sus fuerzas podrían reanudar ataques más duros si Irán no cumple con los términos del pacto.

Otro punto crítico es el control del Estrecho de Ormuz, una vía marítima por donde circulaba cerca del 20 % del petróleo y gas comercializado en el mundo antes del conflicto. Informes de agencias iraníes sugieren que fuerzas de la Guardia Revolucionaria Islámica colocaron minas marinas en la zona durante la guerra.

Actualmente, solo un número reducido de barcos se atreve a atravesar el estrecho, mientras más de 230 buques petroleros esperan autorización para pasar. La interrupción del tránsito ha provocado fuertes aumentos en los precios del crudo.

El precio del petróleo Brent ronda los 98 dólares por barril, cerca de un 35 % más alto que antes del inicio de la guerra el 28 de febrero. Además, las negociaciones enfrentan otro obstáculo: el futuro del programa nuclear iraní. Washington insiste en eliminar las reservas de uranio altamente enriquecido para evitar la fabricación de armas nucleares, mientras que Teherán afirma que su programa tiene fines pacíficos y exige mantener su derecho al enriquecimiento.

Delegaciones de ambos países podrían reunirse próximamente en Islamabad, donde el vicepresidente estadounidense JD Vance encabezaría las conversaciones diplomáticas.

Analistas advierten que el alto el fuego podría colapsar rápidamente si no se alcanzan acuerdos claros sobre el conflicto en Líbano, el tránsito por el Estrecho de Ormuz y el programa nuclear iraní, tres de los temas más delicados en la región. 🌍🕊️

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