El cierre del gobierno en Estados Unidos ha provocado la cancelación de más de 1,200 vuelos, generando una gran congestión en los aeropuertos. Esta situación ha afectado considerablemente a los viajeros, quienes enfrentan largas esperas y cambios en sus itinerarios.
Las aerolíneas han tenido que ajustar sus operaciones debido a la falta de personal en diversas agencias gubernamentales, lo que ha llevado a un aumento significativo en las demoras y cancelaciones. Los aeropuertos más afectados han sido los de las principales ciudades, donde miles de pasajeros intentan encontrar alternativas para continuar sus viajes.
Las autoridades han instado a los viajeros a consultar con sus aerolíneas antes de dirigirse a los aeropuertos, ya que la situación puede cambiar rápidamente. Se espera que la reanudación de los servicios regulares dependa de la resolución del conflicto gubernamental.

