Funcionarios de Irán advirtieron que el reciente alto el fuego negociado con Estados Unidos podría colapsar si continúan los ataques israelíes en territorio libanés. La advertencia surge después de una serie de bombardeos dirigidos contra posiciones vinculadas al grupo Hezbollah en el sur del Líbano.
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, declaró que las conversaciones diplomáticas entre Washington y Teherán se encuentran en riesgo debido a lo que describió como acciones militares israelíes que contradicen el espíritu del acuerdo inicial de cese de hostilidades. Según el mandatario, estos hechos reflejan falta de compromiso con cualquier entendimiento futuro entre las partes.
Pezeshkian afirmó además que, si las operaciones militares continúan, el diálogo perdería sentido. También aseguró que Irán no abandonará su apoyo a los aliados libaneses, dejando claro que su país está preparado para responder si la situación se intensifica. Las tensiones aumentaron pocos días después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara una pausa de dos semanas en las hostilidades. Esa tregua permitió además la reapertura del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo, por donde suele circular cerca de una quinta parte del suministro global.
Antes del acuerdo temporal, Trump había advertido que Estados Unidos podría atacar infraestructura estratégica iraní, incluyendo centrales eléctricas y puentes, si el conflicto se ampliaba. Mientras tanto, el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, sostuvo recientemente que Irán tendría dificultades para defenderse de un ataque militar estadounidense. Desde Teherán también reaccionó el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, quien advirtió que cualquier violación del alto el fuego tendrá consecuencias. En sus declaraciones afirmó que la tregua debía aplicarse tanto a Israel como al Líbano y exigió detener inmediatamente las acciones militares.
Sin embargo, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dejó claro que su gobierno continuará atacando objetivos relacionados con Hezbollah. Según el líder israelí, estas operaciones buscan garantizar la seguridad de las comunidades del norte de Israel.
Tras el anuncio de la tregua por parte de Washington, Israel lanzó varias ofensivas aéreas contra posiciones del grupo armado. El ejército israelí informó que realizó alrededor de cien ataques en apenas diez minutos contra objetivos que identificó como instalaciones de Hezbollah.
Altos mandos militares israelíes señalaron que la campaña aún no ha terminado y que seguirán aprovechando cualquier oportunidad para debilitar al grupo armado. Las autoridades insistieron en que la prioridad es evitar amenazas contra la población israelí.
Mientras tanto, varios líderes europeos han pedido frenar la escalada. Entre ellos se encuentra el presidente de Francia, Emmanuel Macron, quien condenó los bombardeos y solicitó detener la violencia.
La jefa de política exterior de la Unión Europea, Kaja Kallas, también criticó los ataques al considerar que la magnitud de la destrucción registrada dificulta justificar las operaciones como una simple medida de defensa.
El conflicto actual se desarrolla en medio de preocupaciones internacionales sobre el programa nuclear iraní. Estados Unidos sostiene que Irán busca desarrollar capacidad para fabricar armas nucleares, mientras que Teherán insiste en que su programa tiene fines exclusivamente civiles.
Washington ha planteado incluso colaborar con Irán para retirar uranio que habría quedado enterrado tras ataques anteriores contra instalaciones nucleares. Hasta el momento, las autoridades iraníes no han respondido públicamente a esa propuesta.1
Fotografía del presidente iraní Masoud Pezeshkian hablando durante el desfile del Día del Ejército Nacional, a las afueras de Teherán, el 18 de abril de 2025. Foto de AP/Vahid Salemi


