La artista asegura que la colaboración en su nuevo álbum permitió un diálogo sincero con su hija y fortaleció su relación personal.
Londres. — Madonna afirmó que trabajar musicalmente con su hija mayor, Lourdes León, representó una de las experiencias más emotivas y transformadoras de los últimos años, al permitirles abordar sentimientos acumulados y fortalecer su vínculo familiar a través de la música.
Durante una entrevista concedida a la BBC, la llamada “Reina del Pop” explicó que la colaboración surgió por iniciativa de Lourdes, quien durante años buscó construir una identidad artística propia, alejada de la sombra de una de las figuras más influyentes de la música mundial.
Según la intérprete de 67 años, su hija, conocida artísticamente como Lolahol, había experimentado sentimientos de frustración y resentimiento derivados de crecer bajo la atención pública que rodea a la familia.
“Ella no eligió esta vida. Pasó gran parte de su adolescencia intentando encontrar su propio camino”, comentó Madonna, quien aseguró comprender y respetar la decisión de Lourdes de distanciarse para desarrollar su carrera como artista y modelo.
La cantante reveló que fue su hija quien propuso escribir una canción juntas como una forma de expresar emociones pendientes y reconstruir puentes a través del arte. El resultado fue una composición en la que ambas plasmaron sus experiencias personales con total honestidad.
“Decidimos decir exactamente lo que sentíamos. Fue una experiencia profundamente sanadora”, señaló la artista.
Madonna también elogió el talento de Lourdes, destacando sus habilidades como compositora y cantante. “Tiene una voz mucho mejor que la mía”, afirmó entre risas.
La colaboración formará parte de Confessions II, el nuevo álbum de la estrella estadounidense que será lanzado el próximo 3 de julio. El proyecto ha sido definido por la propia artista como una producción “bailable, emocional y muy confesional”, concebida como una continuación de su exitoso álbum Confessions on a Dance Floor, publicado en 2005.
El disco incluirá además una canción dedicada a su fallecido hermano Christopher Ciccone, quien fue durante años uno de sus colaboradores más cercanos. Madonna explicó que escribir sobre su enfermedad y posterior fallecimiento le permitió procesar el duelo de una manera terapéutica. “Escribir es una forma de liberar emociones y dejar ir a las personas que amas”, expresó.
La cantante también insinuó posibles colaboraciones especiales dentro del álbum, entre ellas una participación de la artista australiana Kylie Minogue, además de dejar abierta la posibilidad de encabezar el Festival de Glastonbury en 2027.
Con este nuevo proyecto, Madonna apuesta por combinar el sonido de la pista de baile con historias profundamente personales, mostrando una faceta más íntima de su vida familiar y emocional.



