Marco Rubio promete una respuesta “rápida, amplia y eficaz” mientras aumentan las víctimas y continúan las labores de búsqueda.
Washington/Caracas. — Estados Unidos inició el envío de equipos especializados de búsqueda y rescate a Venezuela para apoyar las labores de emergencia tras los terremotos que han dejado centenares de muertos y miles de heridos en distintas regiones del país.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, informó que la asistencia será “rápida, grande y eficaz”, e incluirá personal altamente capacitado en rescate urbano, equipos médicos y recursos logísticos destinados a reforzar la respuesta ante una de las peores tragedias naturales registradas en Venezuela en los últimos años.
Los grupos desplegados proceden principalmente de unidades de emergencia de Fairfax, en Virginia, y Los Ángeles, reconocidas internacionalmente por su experiencia en operaciones de rescate en estructuras colapsadas. Los equipos están integrados por rescatistas, ingenieros, médicos especializados y unidades caninas entrenadas para localizar sobrevivientes entre los escombros.
Además del apoyo humano, la operación contempla asistencia logística coordinada con diversas agencias federales estadounidenses para facilitar el acceso a las zonas más afectadas, donde los daños en carreteras, aeropuertos y sistemas de comunicación han complicado las labores de socorro.
La ayuda estadounidense forma parte de una movilización internacional más amplia. Organismos de las Naciones Unidas, gobiernos de América Latina y países europeos han activado programas de asistencia humanitaria, envío de suministros médicos y fondos de emergencia para atender la crisis.
Mientras tanto, las autoridades venezolanas mantienen operativos de búsqueda y rescate en múltiples localidades, especialmente en Caracas y el estado La Guaira, una de las zonas más golpeadas por los sismos. Allí se reporta el colapso de más de un centenar de edificaciones, además de severos daños en hospitales y otras infraestructuras esenciales.
Los balances preliminares sitúan el número de fallecidos en al menos 589 personas, mientras que la cifra de heridos supera los 3,000 y podría continuar aumentando a medida que avanzan las operaciones de rescate.
Las autoridades han advertido que aún existe un número significativo de desaparecidos y personas atrapadas bajo los escombros, por lo que las próximas horas serán decisivas para encontrar sobrevivientes.
Los equipos de emergencia concentran sus esfuerzos en las llamadas “horas críticas” posteriores al desastre, período considerado fundamental para localizar personas con vida. En medio de un escenario marcado por la destrucción y las dificultades operativas, la comunidad internacional mantiene su atención sobre Venezuela mientras continúan las labores para atender a las víctimas y restablecer los servicios básicos afectados por la catástrofe.



