Bejar, España. Cientos de bomberos apoyados por helicópteros y aviones cisterna continúan este sábado las labores para controlar uno de los incendios forestales más mortíferos registrados recientemente en España, que ha dejado al menos 12 personas fallecidas y miles de hectáreas devastadas en la región de Andalucía.
El fuego se originó la noche del jueves en una zona semiárida cercana a la Sierra de Los Filabres, en la provincia de Almería. Desde entonces, las llamas han consumido aproximadamente 25 millas cuadradas de bosques y terrenos agrícolas, una superficie comparable al tamaño de Manhattan.
Las autoridades regionales informaron que la combinación de vientos suaves y una mayor humedad ha favorecido las labores de extinción. Sin embargo, la magnitud del incendio continúa representando un importante desafío para los equipos de emergencia.
Según los informes oficiales, la mayoría de las víctimas mortales eran ciudadanos extranjeros que habrían ignorado las órdenes de permanecer resguardados en sus viviendas. Siete de los fallecidos murieron después de abandonar sus vehículos e intentar escapar a pie de las llamas.

Entre las víctimas se encuentran cuatro personas que podrían ser de nacionalidad británica, debido a que el vehículo calcinado en el que fueron encontradas tenía el volante ubicado en el lado derecho, característica común en el Reino Unido. Las autoridades ya realizaron las autopsias y están utilizando pruebas de ADN para confirmar sus identidades. Más de 1,400 personas fueron evacuadas de manera preventiva de once localidades cercanas a la zona afectada. Muchos residentes describieron escenas de pánico mientras trataban de huir del avance del fuego.
Jeffrey Kember, uno de los evacuados, relató que tuvo que conducir a través de las llamas para ponerse a salvo junto a su familia. El hombre describió la experiencia como “surrealista”, al pasar de una carretera envuelta en fuego a una zona completamente iluminada por el sol.
Las autoridades también arrestaron a dos personas por desobedecer las órdenes de evacuación y regresar a áreas consideradas de alto riesgo.

Expertos vinculan la intensidad de estos incendios a las condiciones extremas provocadas por las olas de calor que afectan gran parte de Europa occidental. España atraviesa su tercera ola de calor en apenas seis semanas, con temperaturas que superan frecuentemente los 40 grados Celsius.
Mientras tanto, Francia también enfrenta múltiples incendios forestales y temperaturas récord. Las autoridades europeas advierten que el riesgo de nuevos fuegos seguirá siendo muy elevado durante los próximos días debido al calor extremo, la sequía y los efectos cada vez más visibles del cambio climático.



