Apple ha alcanzado un acuerdo preliminar para pagar US$250 millones en una demanda colectiva en Estados Unidos que la acusa de haber engañado a consumidores respecto a las capacidades de inteligencia artificial en sus modelos de iPhone más recientes.
El caso, que todavía requiere la aprobación de un juez, sostiene que la compañía promocionó funciones avanzadas de IA —incluida una versión mejorada de Siri y el sistema “Apple Intelligence”— que no estaban disponibles o plenamente activas al momento del lanzamiento del iPhone 16.
La demanda fue presentada en marzo de 2025 por un consumidor en California y posteriormente se sumaron otros demandantes. Según los documentos del caso, la estrategia de marketing habría llevado a millones de usuarios a comprar dispositivos basados en características prometidas que no existían en ese momento.
Apple ha negado las acusaciones y afirma que ha implementado múltiples funciones de Apple Intelligence y que continuará ampliando sus capacidades mediante actualizaciones de software. La compañía señaló que el acuerdo busca cerrar el litigio y permitirle seguir enfocada en el desarrollo de nuevos productos.
Quiénes podrían recibir el pago
Si el acuerdo es aprobado por el tribunal, podrían ser elegibles los consumidores en Estados Unidos que compraron ciertos modelos de iPhone entre el 10 de junio de 2024 y el 29 de marzo de 2025.
Los dispositivos incluidos son:
- iPhone 16, 16 Plus, 16 Pro y 16 Pro Max
- iPhone 16e
- iPhone 15 Pro y 15 Pro Max
El pago estimado sería de aproximadamente US$25 por dispositivo, aunque podría aumentar hasta US$95 dependiendo del número de reclamaciones aprobadas.
Próximos pasos
El acuerdo aún no es definitivo. Un juez deberá revisarlo en una audiencia programada para junio. Solo después de su aprobación se habilitará el proceso de reclamación para los consumidores.
Se espera que en las próximas semanas se publique una plataforma oficial para presentar solicitudes de compensación.
Este caso se suma a una tendencia creciente de demandas contra grandes empresas tecnológicas en Estados Unidos relacionadas con publicidad y promesas sobre inteligencia artificial, en medio de un mayor escrutinio regulatorio del sector.



