Santo Domingo. — El Frente Amplio y Alianza País convocaron a una movilización para el lunes 4 de mayo en la avenida San Martín, en un acto que busca presionar por una reforma integral del sistema de seguridad social en República Dominicana.
La actividad está prevista para las 10:00 de la mañana frente al busto de Mauricio Báez, líder sindical desaparecido en 1950 durante la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo. Su figura será utilizada como símbolo de la lucha histórica por los derechos laborales en el país.
La convocatoria se produce en un contexto de creciente debate sobre la reforma de la Ley 87-01, que regula el Sistema Dominicano de Seguridad Social (SDSS), un proceso que lleva más de seis años sin una solución definitiva en el Congreso Nacional.
Organizaciones agrupadas en la Coalición por la Seguridad Social Digna han advertido que las propuestas en discusión no garantizan mejoras reales para los trabajadores. Según denuncian, el anteproyecto impulsado por sectores oficiales podría implicar un aumento en las cotizaciones y en la edad de retiro, sin asegurar pensiones suficientes ni mayor cobertura.
El presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, indicó que el Congreso está a la espera de una propuesta formal del Poder Ejecutivo para retomar el proceso legislativo.
En este escenario, el Frente Amplio y Alianza País —sin representación parlamentaria— han recurrido a la movilización social como principal herramienta de presión política. Ambas organizaciones han mantenido una postura crítica frente a las políticas sociales del gobierno.
La elección de Mauricio Báez como figura central añade un fuerte componente simbólico. Nacido en 1910, fue un destacado dirigente sindical que organizó a trabajadores cañeros en San Pedro de Macorís y se convirtió en un referente de la defensa de los derechos laborales.
La protesta también coincide con la conmemoración del Día Internacional de los Trabajadores, lo que refuerza su carácter reivindicativo. Los convocantes aseguran que el objetivo es exigir cambios concretos en el sistema de seguridad social y garantizar condiciones más justas para la clase trabajadora.
En las últimas semanas, diversos sectores sociales han incrementado la presión sobre el gobierno y el Congreso, señalando que el modelo actual no responde a las necesidades de la mayoría de la población.
El acto del 4 de mayo se perfila como una nueva muestra de descontento social en torno a un tema clave para el país, y como parte de una estrategia más amplia para influir en el rumbo de la reforma.



