Las medidas afectan a entidades vinculadas al conglomerado militar GAESA y podrían profundizar la crisis económica que enfrenta Cuba.
La administración de Estados Unidos anunció este martes nuevas sanciones contra cinco entidades estatales cubanas consideradas estratégicas para la economía de la isla, en una medida que, según analistas, podría desalentar la inversión extranjera y agravar la compleja situación económica del país.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, informó que las sanciones están dirigidas contra varias empresas vinculadas al Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA), el conglomerado empresarial administrado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba.
De acuerdo con estimaciones citadas por autoridades estadounidenses, GAESA controla cerca del 40 % del producto interno bruto (PIB) cubano y disponía de aproximadamente 14,500 millones de dólares en reservas líquidas a inicios de 2024.
Rubio afirmó que las medidas buscan afectar a lo que calificó como la élite gobernante cubana, a la que acusó de utilizar los recursos económicos del país para fortalecer mecanismos de control político en lugar de destinarlos a necesidades básicas de la población.
Las autoridades cubanas rechazaron las sanciones. El canciller Bruno Rodríguez Parrilla calificó las acusaciones como falsas y sostuvo que la isla ha resistido durante años la presión económica de Washington.

Entre las entidades sancionadas figura Almacenes Universales S.A. (AUSA), considerada una pieza clave en la logística y almacenamiento de mercancías en Cuba y principal operador logístico del puerto de Mariel.
También fueron incluidas Rafin S.A., señalada como una empresa financiera vinculada a operaciones de capital dentro de GAESA; el Banco Financiero Internacional (BFI), una institución utilizada por inversionistas extranjeros para operar en el país; la empresa minera Geominera S.A.; y la Empresa Siderúrgica José Martí, una de las principales productoras de acero de Cuba.
Las sanciones establecen que cualquier persona o empresa que mantenga relaciones comerciales con estas entidades podría exponerse a restricciones y quedar excluida del sistema financiero estadounidense.
Expertos consideran que la medida podría generar incertidumbre entre inversionistas extranjeros con operaciones en la isla. Michael Bustamante, especialista en estudios cubanos de la Universidad de Miami, advirtió que las nuevas restricciones podrían afectar el flujo de mercancías y complicar aún más las actividades comerciales y logísticas.
Las sanciones se producen pocos días después de que Cuba anunciara un paquete de reformas económicas orientadas a ampliar la participación del sector privado y flexibilizar algunos mecanismos de importación.
Mientras tanto, la isla continúa enfrentando una profunda crisis económica marcada por apagones prolongados, escasez de alimentos y combustible, dificultades en el suministro de agua y problemas en el sistema de salud.
La administración del presidente Donald Trump mantiene la presión sobre el Gobierno cubano, al que acusa de mantener un modelo económico y político contrario a los intereses de Washington. Cuba, por su parte, rechaza estas acusaciones y sostiene que las sanciones son responsables de buena parte de las dificultades que enfrenta su economía.



