Teherán asegura que los bombardeos estadounidenses incumplen el memorando firmado para poner fin al conflicto y justifica su respuesta militar en el estrecho de Ormuz.
Teherán. — El Gobierno de Irán acusó este sábado a Estados Unidos de incumplir el memorando de entendimiento suscrito entre ambas naciones para poner fin a la reciente guerra, tras los bombardeos estadounidenses contra instalaciones militares ubicadas en la costa sur iraní.
En un comunicado oficial, el Ministerio de Asuntos Exteriores iraní calificó los ataques como una violación directa del acuerdo alcanzado entre ambos países y una transgresión de la Carta de las Naciones Unidas.
Según la cancillería iraní, los bombardeos tuvieron como objetivo instalaciones de vigilancia costera y constituyen una vulneración del compromiso asumido por Washington en la primera cláusula del memorando firmado para detener las hostilidades.
“Irán defenderá con todos los medios disponibles su soberanía, seguridad e intereses nacionales”, expresó el organismo diplomático, al tiempo que justificó los ataques posteriores ejecutados por la Armada de la Guardia Revolucionaria contra objetivos vinculados a las fuerzas estadounidenses en la zona del estrecho de Ormuz.
Las autoridades iraníes sostienen que dichas acciones forman parte de su derecho a la legítima defensa frente a una agresión militar extranjera.
Asimismo, Teherán responsabilizó a Estados Unidos de la nueva escalada de tensiones en la región y advirtió que cualquier país que colabore con operaciones militares dirigidas contra territorio iraní también asumirá las consecuencias derivadas del conflicto.
El Gobierno iraní hizo un llamado al secretario general de la ONU, António Guterres, al Consejo de Seguridad y a otros organismos internacionales para que intervengan ante lo que considera graves violaciones del derecho internacional.
Los ataques estadounidenses se produjeron la noche del viernes como respuesta al incidente ocurrido un día antes contra el buque mercante M/V Ever Lovely, de bandera singapurense, mientras transitaba por el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas para el comercio mundial de petróleo.
La nueva confrontación amenaza con debilitar el acuerdo alcanzado recientemente entre Washington y Teherán para reducir las tensiones en la región y mantener abiertas las vías de navegación en el Golfo Pérsico, consideradas esenciales para la estabilidad energética global.
La comunidad internacional sigue de cerca la evolución de los acontecimientos ante el temor de que el conflicto derive en una nueva crisis de seguridad en Oriente Medio.



