Las autoridades francesas informaron avances en el control del mayor incendio registrado este verano, pero nuevos focos mantienen en alerta a varios países europeos afectados por una intensa temporada de calor y sequía.
PARÍS.– Las autoridades francesas autorizaron este jueves el regreso de aproximadamente 84,000 personas que habían sido evacuadas por un gigantesco incendio forestal en el suroeste del país, una señal del progreso alcanzado por los equipos de emergencia tras varios días de intensas labores para contener las llamas.
Aunque la situación comenzó a estabilizarse en Francia, nuevos incendios continúan afectando distintas regiones de Europa. Equipos de bomberos permanecen desplegados en España, Grecia, Alemania, Turquía y el Reino Unido, donde las altas temperaturas y la prolongada sequía mantienen condiciones favorables para la propagación del fuego.
El incendio en la región francesa de Gironda ha consumido alrededor de 420 kilómetros cuadrados de terreno, una superficie equivalente a cuatro veces el tamaño de la ciudad de París. En el momento más crítico de la emergencia, unas 224,000 personas tuvieron que abandonar sus hogares, aunque la mayoría ya recibió autorización para regresar de forma gradual.
Las autoridades sanitarias recomendaron a los residentes utilizar mascarillas y guantes durante las labores de limpieza debido a la presencia de cenizas y partículas en el aire. Además, aconsejaron desinfectar juguetes, utensilios para mascotas y otras superficies expuestas al humo generado por el incendio.
El ministro del Interior de Francia, Laurent Nuñez, informó que más de 3,300 bomberos continúan trabajando en la zona, apoyados por aviones, helicópteros y equipos especializados para extinguir los focos activos y evitar nuevos rebrotes. Varios países europeos también enviaron personal y recursos como parte de las operaciones de apoyo internacional.
La mejoría de las condiciones meteorológicas, con temperaturas más bajas, mayor humedad e incluso lluvias ligeras, favoreció las labores de extinción durante las últimas horas. Sin embargo, las autoridades advirtieron que el riesgo permanece y pidieron a los habitantes mantenerse atentos ante la posibilidad de nuevas evacuaciones.
Mientras tanto, la ola de incendios sigue causando estragos en otras partes del continente. En Grecia continúan las operaciones para combatir grandes fuegos en las islas de Creta, Paros y Andros, un día después de que tres bomberos perdieran la vida durante las tareas de extinción.
En España, los equipos de emergencia enfrentan nuevos incendios en las provincias de Zamora y Castellón, aunque se reportan avances en el control de otros focos registrados en Madrid y Ávila. En el Reino Unido, un incendio de grandes proporciones obligó a evacuar viviendas y zonas turísticas en la costa de Suffolk, mientras que en Alemania y Turquía también permanecen activos varios incendios forestales.
La emergencia ha tenido consecuencias adicionales en la región. Rumanía decidió detener temporalmente los dos reactores de la central nuclear de Cernavoda debido al bajo nivel del río Danubio, cuya agua es utilizada para el sistema de enfriamiento de la planta.
Las autoridades europeas mantienen la vigilancia ante una temporada marcada por sucesivas olas de calor y condiciones climáticas extremas que han favorecido algunos de los incendios forestales más extensos registrados en los últimos años, obligando a cientos de miles de personas a abandonar sus hogares y afectando amplias zonas naturales en distintos países del continente.


